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Carisma

La comunidad de Marie Poussepin

La Trinidad en la capilla de SainvilleLa Trinidad en la capilla de Sainville

"Suplican humildemente la Hermana Poussepin y las Hermanas de su comunidad, diciendo que la Providencia ha permitido desde hace cuarenta años... que sea establecida una casa en Sainville...". "Como las Reglas y Constituciones son absolutamente necesarias para el buen orden... presentan las que un largo uso las ha convencido ser las más propias para mantener la obra a la cual se han entregado y en la que esperan perseverar con la ayuda de Dios durante toda su vida" (cfr. R Súplica al Obispo de Chartres).

Estos textos indican claramente la intención "Fundante" de Marie Poussepin y por tanto, el carácter institucional de su obra. En ello se destaca la relación entre vida y norma, intuición y organización, Carisma e Institución. 

La voluntad de formar una comunidad con una visión apostólica bien definida, y el empeño explícito de "fundamentar la obra" llamada a extenderse y a permanecer, exigen de manera determinante, una organización que favorezca las relaciones en el respeto de las diferencias, estimule la unidad en el mismo espíritu, y haga posible su realización en las diversas situaciones. La naturaleza comunitaria de la fundación de origen, sitúa la participación como condición prioritaria en la realización del proyecto común.

La naturaleza comunitaria de la fundación de origen, sitúa la participación como condición prioritaria en la realización del proyecto común

La Institución dimana del Carisma, y este a su vez, se vive en el tiempo y en el espacio, a través de la Institución. Un Carisma de fundación, como el de Marie Poussepin, lleva en sí mismo de manera intrínseca, una capacidad de institucionalización que lo hace existir, una estructura en la que se determine el modo como ha de ser vivido en la Iglesia y una organización que responda a las leyes de todo cuerpo social permanente. Del Carisma de fundación, surgen deberes y derechos recíprocos, moralmente obligantes, que aseguran la continuidad de la Institución y su capacidad de adecuación a las circunstancias históricas.

Ambos, el Carisma, don hecho a la Iglesia, y la Institución que lo expresa y sustenta, son obra del Espíritu Santo y exigen de cada uno de sus miembros, el compromiso de fidelidad creativa que lo transmita y perpetúe. Sobre esta realidad se basa la noción del bien común y el carácter participativo del gobierno en la Congregación.

Provincia de Los AndesProvincia de Los AndesLa comunidad, estructura de base

Tanto en la Iglesia, como en la Congregación, la comunidad es la estructura de base que hace visible el proyecto fundamental de Comunión. 

La Congregación, es un todo comunitario, vivido en espacios también comunitarios, en donde los dones diversos del Espíritu, están al servicio de la “Comunión” como Misión esencial de la Iglesia.

Cada comunidad -parte de ese todo-, es el ámbito, en donde, gracias a la integración por la primera profesión, empezamos a vivir la participación de los bienes espirituales que constituyen la base de la comunión: carisma, tradición, misión. 

Esta comunión orgánica, animada por la Caridad, requiere un ordenamiento que haga efectiva y verdadera la puesta en común de cuanto somos y tenemos y asegure la cooperación de todas en la misión.

Fuente: "Marie Poussepin y su comunidad. El Servicio de la Autoridad"