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Identidad

Las Hermanas de la Caridad Dominicas de la Presentación de la Santísima Virgen somos una congregación religiosa internacional, presente en cuatro continentes. Siguiendo las huellas de nuestra fundadora, Marie Poussepin, nos unimos en comunidad, para anunciar y compartir el amor de Dios a través del servicio de caridad. Como Hermanas, queremos responder a la llamada de Jesús para proclamar su misericordia y su amor. 

Nuestras Constituciones resumen de esta manera nuestra vida:

 

Marie Poussepin educadora (Centro de documentación - La Grande Bretèche)Marie Poussepin educadora (Centro de documentación - La Grande Bretèche)

Una consagración

Hermanas de la Caridad Dominicas de la Presentación de la Santísima Virgen, llamadas a seguir a Cristo en el don total de nuestro ser, profesamos los consejos evangélicos, en comunidad, según el carisma de Marie Poussepin, “para vivir y morir al servicio de la Iglesia, en el ejercicio de la caridad”. 

vivida en comunidad

Congregadas por el Espíritu Santo, que construye y hace crecer día a día nuestra comunidad fraterna, vivimos en la unidad el Misterio Pascual. Por la fracción del Pan y la escucha de la Palabra sacamos de las fuentes la Verdad, para contemplarla y comunicarla sin cesar. La Congregación realiza así la comunión de la que cada hermana, por su parte, es responsable.

en vista de la misión 

Somos enviadas a una comunidad determinada para compartir allí la misión de la Iglesia. Asumimos esta misión según las dos orientaciones recibidas de Nuestra Fundadora: educación y salud, con preferencia por los pobres. Nuestro testimonio de vida en la sencillez, el trabajo y la pobreza, es anuncio de la Palabra.

en la renovación

La evolución del mundo exige de nosotras una continua actualización. La formación en la línea de nuestra identidad, es obra de toda la vida. Ella favorece la unidad de la persona y nos hace capaces de adaptarnos con discernimiento, a situaciones siempre nuevas.

y la fidelidad

A ejemplo de la Virgen María, respondemos por amor a Dios el primero en comprometerse. En actitud de fe profunda cada día hemos de reelegir a Cristo; contamos con Él para asegurar nuestra fidelidad y dar a nuestra vida su sentido y su plenitud. En una actitud de conversión permanente queremos vivir, con audacia y prudencia el proyecto de Marie Poussepin.

Fuente: Constitución 1 de las Hermanas Dominicas de la Presentación