Lectio Divina: IV Domingo de Pascua de Resurrección. Ciclo A

on 01 May, 2020
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Roma (Italia), Srta. Yolanda Valero, 3 de mayo de 2020.- “Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia” (Jn 10,10).

Lectio Divina 03/05/2020 esp Descargar

 

EVANGELIO 

Juan 10, 1-10

"En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que escala por otro lado, ése es un ladrón y un salteador; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A éste le abre el portero, y las ovejas escuchan su voz; y a sus ovejas las llama una por una y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas, va delante de ellas, y las ovejas le siguen, porque conocen su voz. Pero no seguirán a un extraño, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños». Jesús les dijo esta parábola, pero ellos no comprendieron lo que les hablaba.  Entonces Jesús les dijo de nuevo: «En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y salteadores; pero las ovejas no los escucharon.  Yo soy la puerta; si uno entra por mí, estará a salvo; entrará y saldrá y encontrará pasto. El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir. Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia". 

ESTUDIO DEL TEXTO

"Las ovejas escuchan su voz 

El texto gira entorno a imágenes como: pastor, ovejas, redil y puerta. Este lenguaje era familiar a sus oyentes y lo entendían bien, porque el pastoreo había sido por siglos una ocupación común en Israel. Jesús ya lo había utilizado frecuentemente en sus discursos (Mt 10,5-6) y parábolas (Mt 25,31-33).           

La imagen de la "Puerta" y el "Pastor" surgen directamente del incidente precedente (cf. Juan 9). Los fariseos de la sinagoga de Jerusalén demostraron ser malos pastores porque pensaban sólo en mantener su autoridad arbitraria, sin sentir compasión por el hombre nacido ciego, ni gozo alguno por la restauración de su vista. En cambio, el Señor se preocupó sinceramente por la vida de aquel pobre ciego, quien por fin le siguió fuera del redil del judaísmo, después de que los judíos lo expulsaran (Juan 9,34). “Yo soy la puerta” es la tercera de las siete declaraciones “Yo soy” de Jesús registradas sólo en el Evangelio de Juan. Estas proclamas “Yo soy” apuntan a Su identidad y propósito único y divino. Inmediatamente después de declarar que Él es “la puerta” en Juan 10, 7, Jesús declara: “Yo soy el buen pastor” (Juan 10,11). Él se describe a sí mismo no sólo como “el Pastor”, sino como “el Buen Pastor”.

De todas las figuras que se aplican a Dios en el Antiguo Testamento, la del pastor es una de las más importantes. Otras pueden ilustrar mejor su gloria y majestad, pero ninguna como ésta expresa la ternura y solicitud divinas en favor de su pueblo. En este texto Jesús se identifica como aquel a quien pertenecen las ovejas, "el Buen Pastor" al que oyen y siguen. Aquel que las guía a buenos pastos y las protege de los enemigos, dando incluso su vida por ellas. Sin duda, se trata de un término muy sugerente que nos habla de propiedad, cuidado, protección, conocimiento íntimo, amor ilimitado y sacrificado.

MEDITACIÓN

“Yo soy la puerta; si uno entra por mí, estará a salvo

Las ovejas reconocen su pastor y lo siguen. Así Jesús, utilizando esta imagen, se muestra como el pastor con autoridad para sacar y guiar a sus ovejas a un nuevo redil. Todo aquel que escuche su voz, su mensaje de liberación porque es el pastor de Israel, encontrará en El la luz y la vida en abundancia. Su voz no se dirige a personas anónimas, sino que las conoce una por una, para Jesús cada uno tiene un rostro, un nombre, una dignidad.

  • ¿Qué significa en tu vida cristiana ser voz y guía?
  • Como Jesús ¿reconoces en el otro su rostro, su nombre y su dignidad?

Jesús nos revela que él es la nueva Puerta, no sólo en relación con el viejo recinto de Israel, sino también respecto a los que lo siguen. Sus palabras son una clara invitación a cambiar el modo de pensar y de relacionarse. Entrar a través de Jesús supone poner el bien de la persona como tarea prioritaria y usar todas las energías para conseguirlo. El que no entra en esta lógica nueva es un opresor. Ciertamente, duras y fuertes las palabras que Jesús dirige a sus contemporáneos y a nosotros hoy, que con frecuencia continuamos usando el dominio y la violencia para oprimir al pueblo. Jesús es la nueva puerta con relación a todo, pero ¿qué quiere decir para nosotros hoy entrar por la puerta que es Jesús? Esto comporta “acercarse a él”, “fiarse de él”, seguirlo y dejarse guiar por su mensaje; comporta, en definitiva, participar de la entrega de Jesús, muerte y resurrección, para que se realice la verdadera felicidad del hombre: tener vida y ésta en abundancia.

Jesús es el pastor que viene a tu vida como puerta por donde salir y entrar:

  • ¿Te dejas conducir por él cuando te relacionas con los demás?
  • ¿Eres tú también, en tu comunidad y en tu familia, una puerta, no para encerrarte, sino para permanecer abierto a la comunicación fraterna y dejar pasar el amor y la confianza? 

ORACIÓN

 

“Yo he venido para que tengan vida”

Señor Jesús, Tú eres quien guía nuestra vida, quien busca nuestro bien y por eso nos invitas a entrar por la puerta de la fe, para que creyendo en Ti te encontremos no solo en nuestra oración y vida sacramental, sino también en los otros, a quienes nos has confiado para que seamos luz y guía en sus realidades concretas y así todos logremos abrir, entrar y recorrer el camino que nos señalas, porque es el camino que nos conduce a la vita y ésta en abundancia, Amen.

 CONTEMPLACIÓN

 Durante esta semana recordaré:

*  Jesús nos dice:

“Yo soy la puerta; si uno entra por mí, estará a salvo”

“Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia”.