TESTIMONIOS: Hna. Joanna Fernandes

on 01 Ago, 2020
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Roma (Italia), Hna. Joanna Fernandes, ecónoma general, 01/08/2020.-

Un testigo de la historia

Algunas personas recuerdan cada evento: saben quiénes estuvieron allí, qué dijeron, qué usaron, si estaban riendo, sonriendo o tristes, etc.  Yo no soy de esas personas.  Tengo suerte de recordar mis propios sentimientos.  Son algunos de estos sentimientos los que quiero compartir con ustedes como "testigo" de la beatificación de Marie Poussepin.

Como delegada del Capítulo General de 1994 tuve la alegría y el honor de participar en todas las celebraciones de la beatificación de Marie Poussepin, tanto en Roma como en Francia. En Roma, mis recuerdos y sentimientos más entrañables fueron el foro en Roma de los diversos presentadores, especialmente la presentación de Sister Reetha Mechery y la del Dr. Michael Collins de los EE.UU. El día de la Beatificación tuve la ocasión de ver a tantas hermanas, sacerdotes, amigos y estudiantes de las distintas provincias me llenó de una alegría desbordante. La celebración de la misa, entre tantas cosas: ver a dos de nuestras jóvenes hermanas de la India, Hna. Saleena Parakadath hacer una de las lecturas, y a Hna. Philomina Vengachottil formar parte de la procesión del ofertorio. Me quedé asombrada durante el descubrimiento del estandarte en homenaje a Marie Poussepin como Apóstol Social de la Caridad.

En Francia, tuve el placer de ir a Dourdan y Sainville y compartir con las personas de la población, la beatificación de "uno de los suyos", fue muy especial, ser testigos de su alegría y orgullo. 

Con todo esto, sin embargo, hubo una experiencia que se destacó para mí como ninguna otra. Uno o dos días antes de la celebración en la Basílica de San Pedro, me pidieron que formara parte de un pequeño grupo de hermanas para saludar al Papa después de la misa de la beatificación. Me sorprendió, me honró y me llenó de un inesperado placer ayudar a representar a la Congregación en este momento, pero no estaba segura de qué esperar o saber qué decir. 

Sister Joanna saludando al papa Juan Pablo IISister Joanna saludando al papa Juan Pablo II

Esta imagen con estas pocas palabras lo dice todo. Justo después de la misa fuimos dirigidas a una habitación lateral de la Basílica. Allí nos encontramos con el Papa Juan Pablo II. Primero Hna. María Fabiola Velásquez Maya, nueva superiora general y Hna. Inés Mercedes Mejía Toro, antigua superiora general, saludaron y agradecieron al Papa por este gran honor, (no están en la foto). Luego vinieron Soeur Madeleine St. Jean, archivista de la Congregación, Hna. María Josefa Cases Martín de la provincia de España y yo. Cuando me tocó saludarlo sólo pude agarrarme a sus manos extendidas. No sé si dije algo, sólo recuerdo con gran alegría tener sus manos en las mías y la conciencia de que estaba en presencia del Papa y que a través de él, la Iglesia reconocía a la Congregación y que el Señor nos bendecía.

¡Una experiencia tremenda e inolvidable! Que tengamos la audacia de vivir todas las bendiciones que se derraman sobre nosotros ahora que celebramos estos 25 años.